“El tiempo es oro sólo si lo aprovechas”

Berto Pena. Formador experto en productividad personal.

40 años. Nació en Gijón. Reside en Madrid y 2 meses al año lo hace en Ciudad del Cabo (Sudáfrica), ciudad en la que trabajó. Estudió Ciencias Empresariales. Soltero. Desde hace tres años, unas 200 empresas -diez mil trabajadores aproximadamente- han recibido sus cursos. Colecciona zapatillas Vans. Tiene un blog muy interesante que os recomiendo encarecidamente: ThinkWasabi. Es autor del libro Gestiona mejor tu vida. Frase: “Estamos aquí para dar un mordisco al universo” Steve Jobs.

Buenos hábitos

Berto llegó a ser director de marketing de una multinacional pero el trabajo le abrumaba, vivía por y para ello. “Ganaba un montón de dinero pero no tenía tiempo para gastarlo”, me confiesa. “Ahora gano siete veces menos y soy mucho más feliz”, completa. La clave del éxito es disfrutar tanto del trabajo como fuera de él, ya que ambas cosas se retroalimentan. Impartir cursos sobre productividad personal se ha convertido en su modus vivendi, si bien también aspira a que su mensaje “pueda aportar algo en la mejora de este mundo”. Su anhelo es que en el trabajo prime la calidad sobre la cantidad. Para ello, me insiste en que uno debe tener claro lo que quiere, tanto a largo plazo como en el día a día. De ahí que su mantra diga así: “con los sueños te inspiras, con las metas te guías y con los objetivos haces”.

Fui un ejecutivo que trabajaba un montón de horas y no tenía vida personal. Mi vida estaba muy desordenada. Trasnochaba, lo que hacía que unos días durmiese dos horas y otros doce, y me alimentaba de comida basura; pesaba 125 kilos.

¡Caramba!

Un día me di cuenta de que tenía que cambiar de hábitos. En un vuelo de Seattle a Londres me leí del tirón Organízate con eficacia y descubrí lo que era el trabajo inteligente. Ese libro me hizo ver que lo hacía casi todo mal, al revés.

Decidió coger el toro por los cuernos.

Si esperas a que cambien los demás te despeñas. Así que me dije: ¿qué tal si empiezas a cambiar tú? Empecé a investigar, a leer a otros autores y a experimentar por mi propia cuenta.

¿Qué beneficios obtuvo?

Empecé a notar una mejoría inmediata. Primero en la parte profesional, me vi más capacitado. Trabajaba mejor en menos tiempo, con menos esfuerzo, daba las órdenes más claras y tenía menos estrés. Y a medida que el trabajo fue mejorando fui disfrutando más fuera de él.

Pasó de vivir para trabajar a trabajar para vivir.

Sin duda. Al tomar el control de mi vida empecé a descansar mejor. En vez de ponerme a contestar emails el domingo por la mañana lo cerraba hasta el lunes y me dedicaba a pasear, a tomar el sol o a leer un libro. Y si veía una peli guardaba el móvil en un cajón. Yo eso no lo había hecho nunca.

Y convirtió su necesidad en su vocación.

Así es. La consecuencia final es que vi que tenía que contárselo a la gente. Ahora estoy un poco como redimiéndome del pasado. Mi recompensa es hacer cursos sobre productividad personal.

¿Qué es la productividad personal?

Una serie de hábitos, reglas y pautas que te ayudan a conseguir lo que quieres con menos esfuerzo. Es el sentido común hecho hábito.

¿Qué nos hace ser improductivos?

Nos distraemos demasiado. De ocho horas que estamos en la oficina, se ha calculado que el trabajo real es de tres horas y media en el mejor de los casos. Aparte hay reuniones, llamadas de teléfono, emails, descansos…

Y eso acarrea que se salga del trabajo a las tantas.

Aprender a trabajar mal tiene consecuencias en el futuro. Yo lo pagué durante casi quince años y por suerte se puede corregir. En todo caso, trabajos en la vida puede tener los que quiera, pero vida personal y familiar sólo hay una.

También habría que explicárselo a los jefes…

Un buen manager no mira el número de horas que está en la oficina, sino la calidad de su trabajo. Las ideas, las soluciones, la innovación… todo eso depende de la frescura mental que tiene y cuánto más cansado está, peor trabaja. Es más, genera problemas en vez de soluciones. Digo yo, ¿no será mejor que se vaya a casa, se airee y vaya a descansar y a la mañana siguiente, que estará como una moto, solucione el problema con mucha más facilidad?

Totalmente de acuerdo.

Si tiene una reunión a las 9 de la mañana y el día anterior ha salido de la oficina a las 12 de la noche y se ha acostado a las 2 es probable que en la reunión diga incoherencias o no hable porque está cansado… Si yo soy su manager pensaré que no aporta nada a la empresa. Un jefe lo que quiere es que solucione, que contribuya y que invente. No quiere que esté horas. Hablo de un buen jefe.

¿Ser productivo es irse antes a casa?

Cuando uno trabaja bien acaba terminando antes. La eficiencia o rapidez es una consecuencia de trabajar atento, de utilizar bien las herramientas, de tener claro lo que necesita, de saber qué es lo que no tiene que hacer, etc. El fin no es ser rápido sino hacer lo que quiere de modo óptimo.

Y si ya estuviese contento con mi sueldo y horario, ¿para qué cambiar?

¿Acaso no quiere ver la mejor versión de sí mismo?

Buena respuesta.

La posibilidad de que una persona mejore es súper atractiva. No hay nada mejor en el mundo que poder aprender, mejorar, crecer, construir… y lo bueno que tiene la productividad es que todo lo que uno adquiere, luego se lo contagia a los demás.

Deme algún truco.

Dedique 15 minutos a planificar el trabajo del día siguiente antes de salir; aproveche la mañana para hacer las tareas más difíciles; ponga el móvil en silencio y boca abajo; desactive el notificador de emails nuevos; no alargue las reuniones, pierden eficacia, y concrete en acciones los asuntos tratados; trabaje una hora de reloj sin poder interrumpir a ningún compañero, la denominada ‘happy hour’; invierta más energías en terminar que en comenzar un proyecto; tenga una libreta al lado para atrapar y guardar todas las ideas que le surjan…

¿Confundimos lo urgente con lo importante?

Sí. Generalmente lo “urgente” nunca es importante. De cien cosas que nos llegan, noventa y nueve pueden esperar. Nos inventamos que esa llamada la tenemos que coger o que hay que contestar al momento un email, cuando éste espera tranquilamente en la bandeja de entrada.

Primero lo primero.

Exacto. Si no siempre estará apagando incendios y no avanzará en sus objetivos. El tiempo es oro si tiene claro lo que quiere hacer y luego lo hace, sino sólo son minutos.

P.D: Si quieres tener un recuerdo de esta entrevista en forma de camiseta con la frase “Estamos aquí para dar un mordisco al universo”, click aquí.

 

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