“Quien está en el paro ha de estar más activo que nunca”

Lluís Feliu. Autor de ‘Manual de un joven parado’.

28 años. De Sant Cugat (Barcelona). Estudió periodismo y un máster de comunicación empresarial en EADA. Es emprendedor, ha fundado E-Deon.net, una agencia de comunicación. Amante del atletismo, su récord en una maratón son tres horas clavadas (3:00:22). Frase: “Querer es poder” Refrán popular.

Actívate

El pasado mes de febrero Lluís era un joven trabajador de una empresa del sector alimenticio cuando de repente pasó a engrosar la tasa de paro de nuestro país. Al igual que tantísimos españoles -actualmente un 25% de la población activa o, lo que es lo mismo, casi 5.800.000 de personas- se angustió y pasó por momentos delicados debido a la inestabilidad que conlleva quedarse sin empleo. Sin embargo, entendió que había de cambiar el chip y empezar a ser proactivo y positivo si quería salir de esa situación. Para ello, se ayudó de un diario personal en el que iba reflejando toda su experiencia como parado. Después de tres meses llegó a la conclusión de que el “destino” le había conducido a ser empresario y escritor. Se decidió a emprender y montar su propia empresa y, por otro lado, vio que publicando sus relatos podía ayudar a otros en la misma situación. Con este libro, Lluís pretende insuflar ánimos a todos los parados, especialmente a los jóvenes, y decirles que “tú futuro depende de ti”.

La tasa de paro juvenil supera el 50%…

Sí… y lo peor de todo es que estamos solos en esto. Somos los más vulnerables y nadie va a venir a ayudarnos.

¿Qué podemos hacer?

Si no encuentras empleo, ofrece tu trabajo.

Pero…

En vez de enviar currículums, busca la manera de encajar en un proyecto profesional. Dile a una empresa qué sabes hacer, a qué te dedicarás y cómo les harás mejorar. Todo el mundo puede ofrecer algo.

Las empresas piden experiencia. Sigue leyendo

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“En nuestra sociedad hay mucha gente con ganas de ayudar”

Blanca Piera. Directora de Miaportacion.org

41 años. De Barcelona. Casada y con seis hijos, el último recién nacido. Estudió Diseño gráfico y Publicidad. Acaban de lanzar, por tercer año, el proyecto navideño: Buscamos Reyes Majos, para que los más desfavorecidos también reciban un regalo. Frase: “Cuando sueñas solo, sólo es un sueño; cuando sueñas con otros, es el comienzo de la realidad” – Hélder Cámara.

¿Qué puedo hacer por los demás?

Muchas veces queremos ayudar a los más necesitados pero no sabemos cómo hacerlo ni a quién dirigirnos y acabamos desistiendo. Blanca Piera y Manuel Roca, su marido, movidos por una gran fuerza de voluntad, altruismo e ilusión, quisieron materializar sus inquietudes humanitarias y crearon Miaportacion hace poco más de dos años. Se trata de una plataforma que da visibilidad y ayuda a “gente necesitada con pequeñas necesidades”. Si tú no usas una bicicleta y hay un niño al que le vendría de fábula, ¿por qué no tener un buen gesto? Este es un ejemplo de las múltiples opciones en las que puedes colaborar; te aconsejo que des un paseo virtual por su portal y veas dónde te sientes atraído a echar una mano. Como dijo Séneca, “la recompensa de una buena acción es haberla hecho”.

Mi marido y yo, colaborando como voluntarios en una entidad del barrio del Raval, vimos que las familias a las que asistíamos tenían necesidades concretas: una nevera, una armario, un cochecito, un colchón… Era cuestión de darlas a conocer y pensamos que Internet podía ayudarnos muchísimo.

Así es como nació Miaportacion.

Sí. De repente, un buen día, pasó a ser una plataforma web. Sabíamos que la idea era muy buena pero, como todo, alguien tenía que ocuparse y teníamos que ver si tenía sentido, si realmente era útil para las entidades sociales.

A eso se ha dedicado los dos últimos años.

Nos hemos dado a conocer a muchas entidades, actualmente colaboramos con sesenta y seis. Hemos visto cómo funcionan para saber qué es lo que realmente necesitan y ahora somos un canal más desde el que reciben ayuda.

¿Cómo les benefician? Sigue leyendo

“La clave del éxito del grupo es que nadie es egoísta”

Juan Rumeu. Ha cruzado el Estrecho de Gibraltar a nado.

53 años. De Barcelona. Está casado y tiene 3 hijos. Es dentista, especialista en encías e implantes. A los nueves meses tuvo poliomielitis. Muy deportista, ha practicado todo lo que le ha permitido su pierna. Veranea en Cadaqués y ha participado en las V ediciones de la Marnatón, quedando primero de su categoría en el año 2010. Frase: “Aunque tengas miedo, hazlo igual” Susan Jeffers.

Gesta

El pasado 24 de septiembre Juan Rumeu, junto con siete amigos, cruzó el Estrecho de Gibraltar a nado. Aunque una vez cumplido el reto no le dé la importancia que se merece, en el fondo sabe que se trata de una gesta tanto a nivel colectivo con sus compañeros marinos, como a nivel personal. Una vez más, se ha superado, el denominador común de toda su vida. Desde muy pequeño está afectado por una polio pero nunca se ha sentido “un pobrecito”. Gracias a la técnica de transposición del músculo que le aplicó su doctor cojea más de lo común pero puede correr, lo que le ha permitido saciar sus inquietudes deportivas. Me cuenta, por ejemplo, que no puede correr más de cincuenta metros pero sí puede estar una hora jugando a squash. Y me confiesa que “es bastante espectacular como con pocos pasos y mucha técnica puedes ganar un partido”. En los últimos años la natación es el deporte que ocupa un lugar privilegiado en su vida. Disfruta en el agua y le hace sentirse bien.   

Siendo un bebé, a los nueve meses, tuve polio y el médico le dijo a mi madre que no podría andar, que iría en silla de ruedas. Pero luego me acabé recuperando de toda la parte izquierda y sólo me quedó la afectación de la pierna derecha.

Una infancia difícil la suya.

Hasta los once años tuve constantes operaciones e iba con muletas. A partir de entonces me dejaron libre y el médico me dijo: “haz lo que quieras”. Y añadió: “pero te aconsejo que nunca dejes la natación”.

 Le hizo caso.

Sí. La verdad es que he hecho de todo: tenis, esquí, hoquei sobre patines, squash, golf… pero la natación siempre la he mantenido. Nadar hace que te encuentres bien. Sigue leyendo

“Hay que mirar el interior de las personas”

Nacho Puig, su mejor amigo tiene Síndrome de Down.

18 años. De Barcelona. Estudia ADE en la UB. Conoció a Chencho en el colegio Teresianas, donde está tomada la foto. Escribió un libro sobre la relación que les une, cuyo título es: Dos amigos para siempre. Acude como voluntario una vez a la semana a la Fundació Catalana de Síndrome de Down, donde hacen clases de teatro. Frase: “Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras esperan la gran felicidad”. Pearl S. Buck.

Amistad

Reflexiono con Nacho Puig acerca de nuestra condición de seres limitados en tanto que somos personas. Por un lado, todos somos iguales, es decir, todos tenemos cualidades y defectos, nadie está exento de ello. Y por el otro lado, cambiando el punto de vista, podemos decir que todos somos diferentes. Tú y yo somos distintos. Y las personas con Síndrome de Down también lo son, se distinguen por tener un cromosoma más. En definitiva, nadie es más que otro por lo que uno debe aceptarse y aceptar al prójimo tal como es. Nacho, lejos de cualquier prejuicio, se convirtió en uña y carne con Chencho, un chico con Síndrome de Down que conoció en quinto de primaria. Es más, al sentirse “tan afortunado” de haberlo conocido, decidió escribir un libro sobre su amistad en forma de “agradecimiento”. En él narra multitud de experiencias vividas tales como las excursiones de colonias, las actividades extra escolares, los partidos de fútbol, las chicas con las que soñaban y anécdotas del colegio muy variadas.

A los diez años, en quinto de primaria, me cambiaron de colegio. Me llevé un gran disgusto. Estaba muy enfadado con mis padres pero ahora les doy las gracias.

Allí conoció a Chencho.

¡Sí! El primer día ya nos pusieron juntos en la misma mesa…

Y desde entonces son inseparables.

Chencho es el mejor amigo que he tenido, que se puede tener y que tendré.

¿Cómo forjaron su amistad?

Creo que el fútbol tiene mucho que ver y ayudó a que cada vez nos uniéramos más y más.

He leído que Chencho era un crack… Sigue leyendo

“El tiempo es oro sólo si lo aprovechas”

Berto Pena. Formador experto en productividad personal.

40 años. Nació en Gijón. Reside en Madrid y 2 meses al año lo hace en Ciudad del Cabo (Sudáfrica), ciudad en la que trabajó. Estudió Ciencias Empresariales. Soltero. Desde hace tres años, unas 200 empresas -diez mil trabajadores aproximadamente- han recibido sus cursos. Colecciona zapatillas Vans. Tiene un blog muy interesante que os recomiendo encarecidamente: ThinkWasabi. Es autor del libro Gestiona mejor tu vida. Frase: “Estamos aquí para dar un mordisco al universo” Steve Jobs.

Buenos hábitos

Berto llegó a ser director de marketing de una multinacional pero el trabajo le abrumaba, vivía por y para ello. “Ganaba un montón de dinero pero no tenía tiempo para gastarlo”, me confiesa. “Ahora gano siete veces menos y soy mucho más feliz”, completa. La clave del éxito es disfrutar tanto del trabajo como fuera de él, ya que ambas cosas se retroalimentan. Impartir cursos sobre productividad personal se ha convertido en su modus vivendi, si bien también aspira a que su mensaje “pueda aportar algo en la mejora de este mundo”. Su anhelo es que en el trabajo prime la calidad sobre la cantidad. Para ello, me insiste en que uno debe tener claro lo que quiere, tanto a largo plazo como en el día a día. De ahí que su mantra diga así: “con los sueños te inspiras, con las metas te guías y con los objetivos haces”.

Fui un ejecutivo que trabajaba un montón de horas y no tenía vida personal. Mi vida estaba muy desordenada. Trasnochaba, lo que hacía que unos días durmiese dos horas y otros doce, y me alimentaba de comida basura; pesaba 125 kilos.

¡Caramba!

Un día me di cuenta de que tenía que cambiar de hábitos. En un vuelo de Seattle a Londres me leí del tirón Organízate con eficacia y descubrí lo que era el trabajo inteligente. Ese libro me hizo ver que lo hacía casi todo mal, al revés.

Decidió coger el toro por los cuernos.

Si esperas a que cambien los demás te despeñas. Así que me dije: ¿qué tal si empiezas a cambiar tú? Empecé a investigar, a leer a otros autores y a experimentar por mi propia cuenta.

¿Qué beneficios obtuvo? Sigue leyendo

“Me centro en los peores alumnos para que vean que con esfuerzo se puede aprobar”

Maria Vallès, profesora de inglés en China.

24 años. Nació en Vilafranca del Penedès. Desde hace un año vive en Guangdong (China), la fábrica de ropa interior del mundo. Estudió ADE en ESADE y se fue de intercambio a Pekín. Le impactó tanto el país que ahora trabaja en Teach for China. Tiene facilidad para los idiomas. Relata su experiencia en un blog cuyo título es Tot ho farem. Frase: “No he fracasado, he encontrado diez mil formas que no funcionan” Edison.

Ni Hao

Teach for China es una organización sin ánimo de lucro que apoya a las escuelas rurales a combatir el fracaso escolar. María es una de sus comprometidas profesoras. “No estoy de acuerdo en que algo tan arbitrario como el lugar de nacimiento tenga que determinar tu vida”, dice convencida. Por eso, al acabar la carrera, decidió irse dos años a la otra punto del mundo a ayudar en lo que sabe, enseñando inglés. La adaptación no ha sido fácil, empezando por el hecho de que los alumnos era la primera vez que veían a una persona europea. Al llegar se encontró con que tenía que lidiar con una clase de ochenta niños de entre 13 y 16 años. Al verse incapaz de memorizar sus impronunciables nombres, decidió asignar un nombre inglés a cada uno de ellos. Con mucho cariño, paciencia, sacrificio y entrega ha conseguido seguir adelante.

Teniendo varias ofertas de distintas empresas, escogí irme a China a trabajar en Teach for China.

Es una mujer valiente…

No soy valiente, es que lo otro no me motivaba y esto sí. He ido voluntariamente, era un reto para mí.

¿A qué se dedica Teach for China?

Es una organización que tiene como misión luchar contra las desigualdades educativas que se dan en China, entre las zonas rurales y las urbanas. En las ciudades el 70% de los niños que van a la escuela luego van a la universidad, mientras que en los pueblos sólo acaban yendo un 2%.

Donde no hay educación, hay distinción de clases.

Así es. En la zona en la que vivo tienen la creencia de que “son tontos” y no irán a ninguna parte porque son pobres.

¿Cómo se explica? Sigue leyendo

“Soy rico, tengo una caja y un banco”

José María, ‘El Pibe’. Limpiabotas.

67 años. Nació en Zaragoza. Suele trabajar en la esquina de la calle París con Enrique Granados, en el Eixample de Barcelona. Alquila una habitación en un piso del barrio. No tiene familia, creció en un orfanato y no se ha casado ni ha tenido hijos. Salió en una escena de la película “El Gran Vázquez”, protagonizada por Santiago Segura pero es más conocido por aparecer a menudo en APM, un programa de entretenimiento de TV3. Frase: “El intelectual es un hombre que dice una cosa simple de un modo complicado, un artista es un hombre que dice una cosa complicada de un modo simple”. Charles Bukowski

Artista

El Pibe no ha tenido una vida fácil que digamos. Nació literalmente en una caja de zapatos. Lo dejaron abandonado y lo llevaron a un hospicio, donde pasó toda su infancia. A los dieciséis años dejó de estudiar y empezó a buscarse la vida. Desde entonces, ha trabajado en todo lo que ha podido: de pintor decorador, de carpintero tramoyista, fregando platos, de hippie vendiendo manualidades cuando estuvo en Ibiza… incluso durante un tiempo fue futbolista, era extremo izquierdo del Club Deportivo Aragón, y también llegó a ser boxeador. La vida le ha dado muchos golpes pero su filosofía siempre le ha llevado a “seguir adelante”. Desde hace más de treinta años reside en Barcelona, donde ha encontrado su sitio como limpiabotas. La verdad es que la vitalidad y el humor con el que afronta todo es extraordinario.

¿Por qué se hace llamar Pibe?

Son cuatro letras. La P de poeta de cachondeo, la I de inteligente callejero, la B de betunero y la E de español.

Es un limpiabotas poeta.

Y también me invento palabras.

Sorpréndame.

Mire, los zapatos se llaman ‘tachines’ porque cuando andas vas haciendo ‘tachin’, ‘tachin’. La camisa es la lima y los pantalones son los cagilandris. Y los gallumbos son los cagalilis, porque de vez en cuando se queda ahí algo. Sigue leyendo